Esto ocurría si Rajoy fuera dietista en lugar de político.

lunes, 2 de septiembre de 2013



Por primera vez desde que llegó la crisis, estamos recibiendo buenas noticias económicas que nos harían pensar en una recuperación económica en la zona euro en general y España en particular. España era una persona con sobrepeso que necesitaba perder algunos kilos para mejorar su salud. Para no entrar en tecnicismos económicos, vamos a suponer que Mariano Rajoy, en lugar de Presidente de España, hubiera sido un prestigioso dietista.

Por la puerta entra un gordo de 250kg, el cual está a punto de un colapso arterial. Le cuesta trabajo caminar e incluso respirar. Debe perder peso sí o sí. Entonces entra a la clínica del Doctor Rajoy para ver qué puede hacer.


El Doctor Rajoy consulta a varios compañeros de profesión, los cuales le aconsejan que le practiquen una reducción de estómago y un cambio drástico en la alimentación. Pero el doctor no lo ve claro y consulta a su jefa, una tal Doctora Merkel-Morte, la cual dice: "¿Reducción de estómago?, eso son tonterías. Lo único científicamente comprobado para bajar de peso es dejar de comer."

Es cuando el Doctor Rajoy obliga al gordo de 250kg a no comer durante un mes. Al cabo de los 30 días, suben al gordo a la báscula y se encuentran con que ha perdido 20 kilogramos de peso. Ya sólo pesa 230kg, lo que supone un acontecimiento positivo para el mundo de la dietética. La dieta ha funcionado, así que sigamos.

Tras dos meses más teniendo al pobre gordo a base de agua, éste comienza a tener problemas de salud. Ya no puede levantarse de la cama, está totalmente mareado y le piden explicaciones al Doctor Rajoy y la Doctora Merkel-Morte.

Consiguen levantar al gordo como buenamente pueden para subirlo a la báscula delante de las cámaras, mientras los doctores dicen:

"Nos dejaron a un gordo de 250kg y ahora sólo pesa 205kg. Es evidente que hemos hecho un gran trabajo, y el gordo ahora pesa bastante menos. Sabemos que no se puede mover, pero con un poco más de esfuerzo, cuando sólo pese 150kg, nos lo agradecerá."

El problema del pobre gordo es que sus células piden alimentos, por lo que aún habiendo perdido 45kg de peso, tarde o temprano, tendrá que volver a comer (recuperando parte de su peso) o morirá. De una forma o de otra, el gordo ya tiene daños irreversibles en órganos de su cuerpo.

Así es como se están mejorando los datos económicos, donde vemos a un gordo menos gordo, cuyas células están muriendo por falta de alimento. Y esa situación es insostenible para las células y órganos, y por tanto para el gordo.

*No tenemos nada en contra de las personas obesas, pero sí contra los malos "dietistas económicos".

+Negocios1000

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