¿Qué se siente al ser injustamente condenado y pasar 25 años en la cárcel por algo que no has hecho?

miércoles, 9 de julio de 2014



Michael Morton y su madre el día de su liberación
tras 25 años encarcelado. Imagen: NPR
Cuando alguien comete un delito y es detenido, toda su estancia en la cárcel puede ser un continuo infierno, donde en ocasiones surgen arrepentimientos sobre el delito que hemos cometido o cabreo por la torpeza propia al permitir que nos hayan detenido.

El problema surge cuando no has cometido ningún delito y un juez o jurado te condena a prisión por algo que no has hecho. Cada hora entre rejas, cada día, cada semana y cada año es un infierno, pues ni siquiera puedes arrepentirte de algo al no existir nada de qué arrepentirse.


Ante esta pregunta en un hilo de Quora, el mismo Michael Morton ha respondido. ¿Quién es Michael Morton?.

El Señor Morton fue condenado por asesinar a su esposa en 1987. Ha pasado 24 años y 7 meses encarcelado por un crimen que no cometió. Finalmente, en 2011, gracias al esfuerzo del Proyecto Inocencia estadounidense y los avances tecnológicos de ADN, fue exonerado de toda culpa y puesto en libertad. Ayer salía a la venta su libro "Getting Life (Introducción a la vida)", donde relata su historia y el mensaje positivo (qué remedio) de pasar 25 años en prisión por un crimen que no cometió.

¿Qué se siente al ser injustamente condenado?
Imagen: texasmonthly.com
Morton dice que recuerda perfectamente el día de la detención y la primera noche en la cárcel. Asegura que se quedó de piedra, completamente insensible, desorientado y ni siquiera estaba seguro de lo que estaba ocurriendo, pues fue un giro radical en su vida, no sólo por el dolor de haber perdido a su mujer, sino por estar siendo castigado por ello.

"Todo control personal fue arrancado por el gobierno. Ya no controlaba lo que comía, dónde dormía y dónde podía ir. Toda mi vida en ese momento era controlada por las leyes del estado. El poder del Gobierno, en una situación de este tipo se vuelve más que evidente, mientras observas cómo ahora tu imagen ya no la controlas tú, sino los medios de comunicación, que te harán quedar como culpable ante la opinión pública independientemente de si has cometido un crimen o no.

Los primeros meses de vida en prisión son una constante adaptación dentro de una sociedad totalmente diferente con dos reglas muy básicas; obedecer e interiorizar tu estado de ánimo, siempre manteniendo la esperanza de que todo se va a solucionar, de que alguien encontrará la verdad.

Pero a medida que pasan los años, esa esperanza va desapareciendo, y la apatía se convierte en tu fingida máscara hacia el exterior, mientras que en el interior sigue circulando la ira y la amargura hasta consumirte. El sentimiento de venganza ocupa tus ratos libres, mientras que en tus sueños fantaseas con la idea de que cuando despiertes descubrirás que todo era un sueño, y que realmente sigues llevando una vida normal.

Pero cuando se acumulan las décadas, llega la aceptación y la compresión de esta nueva vida que te ha tocado vivir. Recurres a la fe, pues es lo único que te queda, y comienzas a apreciar cosas en las que antes ni te habías parado a pensar, como el comportamiento de los animales, la alegría de los niños e incluso esas relaciones con tus enemigos, que podrían haber sido mejores sin necesidad de llegar a la enemistad.

Puede sonar a cliché y casi algo banal, pero el tiempo te desgasta, y al final, si tienes suerte, este tipo de pruebas de la vida te mejoran como persona y te hacen más fuerte y seguro de ti mismo. Al final llegas incluso a buscar el lado positivo de esta experiencia llegando incluso a pensar que era lo que necesitabas. La superación de estas duras pruebas nos convierten en lo que somos".

Otros usuarios de Quora aseguran que siguieron de cerca el caso de Michael Morton, y que mucha gente pensaba que le habían tendido una trampa, pues no había pruebas sólidas que se sustentaran como para condenarle, pero fue por temas políticos que necesitaban encontrar un culpable para así poder cerrar el caso y llamar a la tranquilidad de los ciudadanos.

Michael Morton junto con su mujer y su hijo antes del trágico suceso. Imagen: CNN
No es un caso aislado.

Cada año, miles de inocentes de todo el mundo son encarcelados, privándoles de libertad durante años hasta encontrar la verdad, mientras que en otros estados donde existe la pena de muerte, la verdad suele aparecer una vez que ya han ejecutado la sentencia de muerte al preso inocente.

Es evidente que muchos jueces no aplican un principio básico de la justicia:

"Es preferible tener a un culpable en la calle que a un inocente encarcelado".

Hace tiempo vi un documental sobre presos que fueron encarcelados injustamente, y la mayoría ya nunca pudieron llevar una vida normal a pesar de intentar sacar el mensaje positivo en esta dura prueba de la vida.

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