Farid Fata, el médico que ha tratado con quimioterapia a 553 personas sanas por lucrarse económicamente.

sábado, 11 de julio de 2015



Si ya de por sí, recibir el diagnóstico de cáncer, debe ser una de las experiencias más duras que existen (una experiencia tan dura como tener que recibir el tratamiento para combatirlo), el que una persona sana reciba un diagnóstico de cáncer por parte de su oncólogo, sin nunca haberlo tenido, y además, recibir quimioterapia para tratar algo que no tienes, debe ser una experiencia aterradora que podría dar para un argumento de una buena película de terror.

Pero por desgracia no se trata de una película, sino de un caso real (553 casos reales para ser más exactos), que en estos momentos se está juzgando en la Corte Federal de Detroit, en Estados Unidos.

El doctor Farid Fata se enfrenta a 175 años de cárcel tras la investigación realizada por el FBI, donde queda demostrado que este oncólogo que cuenta con un total de 7 clínicas, sometió al menos a 553 pacientes sanos a quimioterapia. Lo hizo de modo consciente, y únicamente por motivos económicos.

Según la BBC, el doctor presentó facturas por valor de 225 millones de dólares,  Es sencillo, por cada caso de cáncer, el ganaba dinero; cuantos más casos de cáncer tenga, más dinero se embolsa; y si no tienes suficientes casos de cáncer para satisfacer tu ambición económica, pues haces un diagnóstico falso y conviertes a una persona sana en un enfermo de cáncer que necesita un caro tratamiento.


Según el FBI, los tratamientos que le hacían ganar aún más dinero, eran los más caros y agresivos para los enfermos. Es decir, aquellos casos de cáncer grave que suelen tener pocas posibilidades de sobrevivir. El doctor no dudaba en hacerle creer a algunos de sus pacientes que su cáncer estaba demasiado extendido y que necesitaba más dosis de lo normal, aún sabiendo que esa persona no tenía cáncer.

Este doctor ya recibe el nombre de "El Monstruo", pues como todo el mundo puede imaginar, la quimioterapia, no sólo actúa contra las células cancerosas, sino  que también daña las células sanas. El simple tratamiento de quimioterapia puede acabar con la vida de una persona sana, sobre todo si es un tratamiento muy agresivo y prolongado.

Según la Sociedad Americana contra el Cáncer, El tratamiento de quimioterapia puede provocar daños en diferentes órganos, siendo los más comunes el corazón, los riñones, los pulmones y el sistema nervioso. A menudo, una vez que se abandona el tratamiento, el cuerpo se recupera de los efectos de la quimioterapia y desaparecen los efectos secundarios poco a poco, pero en otras ocasiones, sus efectos y daños son permanentes.

El Montruo, según las declaraciones de algunos expertos que han declarado ante el juez, usó una sustancia llamada Rituximab, que se debe aplicar un máximo de 8 veces en los linfomas más agresivos, pero todo indica que este oncólogo llegó a administrarle al menos a un paciente dicha sustancia 94 veces, para así poder pasar facturas de mayor importe al seguro.

Este médico no sólo ha torturado literalmente a sus pacientes físicamente, sino que muchos de ellos quedarán mutilados psicológicamente de por vida, ya que por una parte recibieron el diagnóstico de una de las enfermedades más temidas, y ahora descubren que no tenían dicha enfermedad, que su médico ha jugado con ellos, y que han recibido el tratamiento médico probablemente más duro que existe, con los riesgos y daños que ello conlleva.

Como dicen algunos testimonios, ni en 1000 años de cárcel este hombre podría pagar por el daño causado a estas personas y a sus familias.


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